martes, 02 de diciembre de 2008
 
Mi angelito
(Continuación...) BASURA  
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Por Javier Varela ( Lcdo. en Filología y Profesor del Colegio )

   Dispuesto a coronar su hazaña, quiso correr frenéticamente el último tramo, pero en mitad de su «sprint» escuchó tras de sí un familiar tintineo: se le habían caído del bolsillo las llaves. Volvió sobre sus pasos, las recogió enseguida y decidió —siguiendo de nuevo su marcha— llevarlas en la mano, para evitar otro retraso innecesario.

   Corrió y corrió como se corre en los sueños —con la sensación de mover sin cesar las piernas y la certeza de que, sin embargo, uno no avanza—, hasta que, al fin, consiguió alcanzar el camión de sus desvelos.

Las pocas fuerzas que a Vicente le quedaban las empleó en arrojar con rabia entre los desperdicios lo que de bolsa quedaba. Al tiempo que una tufarada a vinagre, leche fermentada, pescado y gasolina le hacía tambalearse, Vicente supo, cuando ya el llavero salía volando de sus manos, que junto con la bolsa estaba arrojando también, y sin querer, el manojo de llaves. Vio incluso por un instante su brillo metálico yendo a parar entre el revoltijo de deshechos y mondaduras, y de forma instintiva quiso alargar su brazo para rescatarlas, a la vez que gritaba desconsolado las pu... llaves. Era inútil. Su voz fue ahogada por el ruido del motor del camión y el del mecanismo de demolición, aún más atronante.

   Pero Vicente aquella noche se sentía intrépido, así que se subió como pudo al guardabarros del camión y encorvó su cuerpo, asomándose hacia el abismo oscuro y maloliente como una cloaca que se le abría delante. Seguía sin perder de vista su llavero, que brillaba tímidamente entre vísceras podridas y cabezas de pescado. Con la mirada fija en aquel punto, no vio que desde arriba y por detrás de su cuerpo bajaban a cerrarse las fauces cariadas y oscuras de la máquina, y sin entender qué le ocurría, sintió que una mano gigante y poderosa lo catapultaba, como una bolsa de basura más, yendo a caer de bruces al estómago de aquella ballena putrefacta


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